EVO MORALES: ESTRATEGIA, GOBERNABILIDAD Y PODER
Consideraciones iniciales
Hacer un análisis estructurado de las estrategias empleadas por este nuevo líder latinoamericano a la luz de la propuesta estratégica de Sun Tzu requeriría de un análisis muy detallado de todas sus acciones, intenciones y limitaciones. Es claro que pueden establecerse vínculos entre algunas de las actuaciones y planteamientos de Evo Morales con las ideas básicas planteadas por el estratega chino en temas como el engaño y la doctrina, pero este tipo de análisis resulta complejo porque la clasificación de engaño es subjetiva.
Sin embargo, durante la gira inicial luego de su elección, Evo Morales tuvo la intención de mostrarse al mundo como un líder conciliador de las necesidades de su pueblo indígena con los vínculos de Bolivia con empresas de otros países sin despertar temores. Cosa que no ocurrió una vez inició su gobierno, cancelando y alterando los compromisos de Bolivia con las compañías petroleras de Europa y hasta de su propio “socio” ideológico como Brasil.
Juan David Escobar afirma que con respecto a la doctrina de Evo Morales es bastante difícil plantear una en particular pues no hay ninguna claridad al respecto de la conformación de una estructura doctrinaria madura, ya que parece estar en construcción al mismo tiempo que intenta implementarse y ser una colcha de retazos cambiante a la cual se van agregando en el tiempo y por las coyunturas, además de las conocidas pero imprecisas reclamaciones reivindicatorias de las comunidades indígenas, elementos foráneos como las más confusa aun doctrina chavista mezclada con socialismo tropicalizado del siglo XXI.
“El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo.”
El mando
Tal vez puede ser menos subjetivo hablar de las coincidencias entre el tipo de mando que Evo Morales ha desarrollado como líder del pueblo indígena boliviano con las condiciones que para Sun Tzu debe tener un líder:
“La vía significa que habrá de preocuparse que el propósito del mando y el de las tropas sea el mismo, para que al compartir la vida y la muerte no se tenga miedo al peligro”
Bolivia es un país conformado en un 60% por comunidades indígenas como los guaraníes, mojeños y aymara, grupo al cual pertenece su actual presidente, Evo Morales. Su origen étnico fue, probablemente, la primera estrategia para llegar al poder pues obtuvo el mayor número de votos en la historia de Bolivia convirtiéndose en el primer mandatario indígena.
Históricamente, Bolivia había sido gobernada por la élite blanca que representa tan sólo el 3% del total de la población, en una economía saqueada por decenas de transnacionales que manejan las empresas petroleras, de telecomunicaciones, eléctricas y de transporte que entregaban muy pocas regalías al país.
Este es el aspecto que Evo Morales ha desarrollado como la bandera de su proyecto desde sus inicios como líder sindical de grupos indígenas cuando colaboró en las cuatro de las grandes protestas de las comunidades indígenas más recordadas: la "Marcha por el Territorio y la Dignidad" en 1990; "Marcha por el Territorio, el Desarrollo y la Participación Política de los Pueblos Indígenas" en 1996; "Marcha por la Tierra, el Territorio y los Recursos Naturales en 2000 y "Marcha por la Soberanía Popular, el Territorio y los Recursos Naturales" en 2002.
La necesidad de coincidencia entre las propuestas del líder y las aspiraciones de los liderados que plantea Sun Tzu, así como las características que según el estratega chino debe tener un líder: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina, se ven reflejadas en lo expresado por Evo Morales: “Queremos socios pero no patrones; las riquezas naturales son del pueblo boliviano; combatiremos al narcotráfico sin injerencia extranjera; el cultivo de la coca es ancestral en mi país y queremos venderle hojas a la Coca Cola pero no cocaína; (...) nos asociaremos a los gobiernos que combaten el neoliberalismo y al imperialismo; integraremos el Mercosur (...); estamos dispuestos a mantener relaciones de mutuo respeto con Washington pero no serán de subordinación ni de sometimiento..."
Dice Sun Tzu que: “sabremos así que el general en jefe tiene a su cargo las vidas del pueblo y la seguridad de la nación”. Y en una entrevista concedida al diario El Clarín de Argentina a finales de 2005, dice Evo Morales que: “De verdad quiero ser presidente para acabar con la esclavitud de mis hermanos y con el analfabetismo, con la explotación y la discriminación. Quiero que haya salud, educación y empleo. Y no queremos que siga habiendo saqueo de nuestros recursos naturales... el movimiento indígena no es vengativo. Si ganamos es para gobernar, y no para matar a nadie como sí nos mataron. Si ‘el Evo’ es presidente… no habrá Ministerio de los blancos: no somos excluyentes.”
Con su consigna Por una Bolivia digna, soberana y productiva. Para vivir bien, Evo Morales, líder del Movimiento al Socialismo MAS, llegó al gobierno con una propuesta que plantea una completa refundación del Estado argumentando que se debe acabar con el sometimiento neocolonialista y el modelo económico neoliberal.
El objetivo de Evo ha sido básicamente la nacionalización de los recursos naturales que no significa otra cosa que la descolonización de Bolivia. Aunque Evo nunca ha hablado de expropiación sí cree que los bolivianos deben ser los únicos dueños de los recursos que se encuentran en su propio suelo.
La propuesta de gobierno de Evo Morales se sintetizó en diez puntos: 1) Ley tierra y guerra al latifundio. 2) Nacionalización de los hidrocarburos y recursos naturales. 3) Plan de desarrollo productivo con la coca como producto líder. 4) Ley contra la corrupción y la impunidad. 5) Transformación de la educación y revalorización de la cultura. 6) Ley de austeridad que eliminan gastos excesivos. 7) Soberanía social con salud integral para todos. 8) Desarrollo de las regiones y pueblos con unidad de nación. 9) Política de seguridad ciudadana y plan de narcotráfico cero. 10) Asamblea Constituyente para establecer un Estado nacional “digno, soberano y productivo” en el que todos los bolivianos puedan vivir.
Dificultades y enemigos internos
A pesar de la mayoría indígena en Bolivia, no puede pensarse que es una nación completamente homogénea ni que Morales está exento de adversarios y dificultades.
“Es necesario enfrentar todas las facciones para obtener una completa victoria a fin de que el ejército no sea cercado y el éxito sea total. Esta es la ley de un asedio estratégico”
Para Evo probablemente estar en armonía con el pueblo signifique ser fiel a los ideales de sus hermanos indígenas. Sin embargo y a pesar de que la población indígena está de acuerdo con su política anticolonialista y antiimperialista, Evo debe enfrentar al 25% de la población oriunda del departamento de Santa Cruz, región industrial habitada en su gran mayoría por mestizos quienes, por estar en contra de la propuesta de Asamblea Constituyente, han conformado grupos de oposición que buscan, inicialmente, dividir el país para más tarde exigir su autonomía e independencia de Bolivia, objetivo al que se unen los habitantes de Tarija, Pando y Beni.
No obstante, el gran problema que Evo tiene para controlar el manejo del terreno implica, de un lado, mantener el sistema vial despejado, aún en territorio de la oposición y bloqueado por indígenas, como ocurrió en julio de este año con los bloqueos indígenas a Santa Cruz pidiendo les garanticen las autonomías indígenas y demandando una adjudicación personal de tierras. De otro lado, Evo debe enfrentar las protestas y bloqueos de la oposición como ha ocurrido en los aeropuertos de Cochabamba y Santa Cruz y las huelgas de los mineros en Huanuni, acciones que Evo Morales rechazó completamente.
Otro antagonista del gobierno de Evo Morales podrían ser los militares bolivianos dado el historial golpista de ese país (190 golpes y contragolpes en 181 años de independencia). Sin embargo, en los últimos tiempos los militares bolivianos han dejado gobernar a los civiles porque el tiempo de los golpes parece que ya quedó atrás en la historia de Latinoamérica, porque los grupos indígenas están fuertemente organizados y, últimamente, porque Evo Morales tiene gran apoyo de Venezuela.
El problema de gobernabilidad
El panorama actual de Bolivia ha hecho que el concepto de gobernabilidad, asociado al factor mando, se haya visto afectado en los últimos años debido al aumento de demandas sociales de distintos sectores y grupos étnicos. Durante su entrevista al diario El Clarín, Evo Morales aseguró que él y su partido, MAS, son los únicos que pueden garantizar la gobernabilidad y una política macroeconómica de cambios profundos al sistema comenzando por la nacionalización de los recursos.
Obviamente, las cosas no se le están dando tan fácil a Evo Morales pues Cruceños no reconocen en él a un presidente con capacidad de mando generando una relación tensa entre los collas del altiplano y los cambas de Santa Cruz. De un lado o del otro, Morales enfrenta el freno al crecimiento económico que imponen las distintas marchas o revueltas que no sólo entorpecen el libre intercambio económico entre las regiones sino que permanentemente atrae la atención de la prensa internacional.
A pesar de que los roces entre estas dos ideologías empezó hace 47 años cuando varios miembros del grupo conocido como FSB murieron en manos de un grupo de indios quechuas y aymara en la localidad de Terebinto, sigue siendo el reto para este presidente lograr la gobernabilidad en su país. Podría decirse que la gobernabilidad en Bolivia, aún con toda la capacidad de mando de Morales y todo el empleo de estrategias, tendría que evaluarse no por su capacidad de perdurar en el tiempo sino por su capacidad de lograr consensos entre ambas partes antes de que Santa Cruz logre independizarse sin o con el empleo de la fuerza.
Para Juan David Escobar, profesor de la Universidad EAFIT, la gobernabilidad es la capacidad de desarrollar la actividad del gobierno. El profesor Escobar opina que Evo Morales es muy optimista al pensar que con intentar mostrarse muy fuerte va a alcanzar la simpatía de todos los grupos. Él considera que, contrario a lo que ha expresado Evo Morales, esto no es garante de la gobernabilidad en Bolivia. “El la tiene que buscar. Que tanto me van a dejar gobernar y si no llega a acuerdos con la gente de Santa Cruz la gobernabilidad se le complica” concluyó.
En su texto El Tríptico del poder Pablo Jaramillo explica que el hombre ha intentado resolver el problema de la incertidumbre de distintas formas, pero una de las mencionadas por Jaramillo, que parece la forma como Evo Morales ha tratado de sostener la gobernabilidad en Bolivia, ha sido invocar un tercero como garante y fuente del orden establecido como lo es Hugo Chávez para Evo Morales. Prueba de ello es que Morales aceptó en los medios que Chávez le recomendó no provocar a la oligarquía boliviana que buscan su caída haciendo pleno uso de su mandato como individuos reunidos en nombre de la nacionalidad que ellos defienden. Pablo Jaramillo expone en su texto que ‘la lógica natural de lo social’ es que aquel que parece nuestro cómplice puede convertirse de un momento a otro en un traidor. Esto sería lo peor que podría pasarle a Morales con respecto a Chávez pues ese apoyo, muy probablemente, es el que le ha permitido enfrentar a sus contradictores y permanecer en el poder.
Sun Tzu dijo: “La guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio: es forzoso manejarla bien”. Este parece ser el camino que eligió Evo Morales. Como buen ‘amo’, en palabras de Pablo Jaramillo, Evo Morales ha intentado hacer ver que sus acciones son la solución a la crisis, “detener la dialéctica del significante en beneficio propio”. Habrá que ver si sus promesas, esperanza de una mayoría ignorada por años, se ven al fin realizadas sin convertirse en la pesadilla de otros, que aunque minoría, igual reclaman los que consideran sus derechos.
Referencias
SUN TZU. El arte de la guerra.
AGOZINO, Adalberto C. La gobernabilidad como problema: El caso de Ecuador.
JARAMILLO, Pablo. El tríptico del poder.
Evo Morales explica a la prensa argentina su plan del Gobierno. http://www.elmundo.com.bo/Secundarianew.asp?edicion=05/11/2005&Tipo=Politica&Cod=3193
Bolivia fuera de control. http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/2005-June/027465.html
Programa de Gobierno. 50 propuestas concretas para encarar la crisis. http://www.masbolivia.org/mas/organizacion/programagob.htm
Consideraciones iniciales
Hacer un análisis estructurado de las estrategias empleadas por este nuevo líder latinoamericano a la luz de la propuesta estratégica de Sun Tzu requeriría de un análisis muy detallado de todas sus acciones, intenciones y limitaciones. Es claro que pueden establecerse vínculos entre algunas de las actuaciones y planteamientos de Evo Morales con las ideas básicas planteadas por el estratega chino en temas como el engaño y la doctrina, pero este tipo de análisis resulta complejo porque la clasificación de engaño es subjetiva.
Sin embargo, durante la gira inicial luego de su elección, Evo Morales tuvo la intención de mostrarse al mundo como un líder conciliador de las necesidades de su pueblo indígena con los vínculos de Bolivia con empresas de otros países sin despertar temores. Cosa que no ocurrió una vez inició su gobierno, cancelando y alterando los compromisos de Bolivia con las compañías petroleras de Europa y hasta de su propio “socio” ideológico como Brasil.
Juan David Escobar afirma que con respecto a la doctrina de Evo Morales es bastante difícil plantear una en particular pues no hay ninguna claridad al respecto de la conformación de una estructura doctrinaria madura, ya que parece estar en construcción al mismo tiempo que intenta implementarse y ser una colcha de retazos cambiante a la cual se van agregando en el tiempo y por las coyunturas, además de las conocidas pero imprecisas reclamaciones reivindicatorias de las comunidades indígenas, elementos foráneos como las más confusa aun doctrina chavista mezclada con socialismo tropicalizado del siglo XXI.
“El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo.”
El mando
Tal vez puede ser menos subjetivo hablar de las coincidencias entre el tipo de mando que Evo Morales ha desarrollado como líder del pueblo indígena boliviano con las condiciones que para Sun Tzu debe tener un líder:
“La vía significa que habrá de preocuparse que el propósito del mando y el de las tropas sea el mismo, para que al compartir la vida y la muerte no se tenga miedo al peligro”
Bolivia es un país conformado en un 60% por comunidades indígenas como los guaraníes, mojeños y aymara, grupo al cual pertenece su actual presidente, Evo Morales. Su origen étnico fue, probablemente, la primera estrategia para llegar al poder pues obtuvo el mayor número de votos en la historia de Bolivia convirtiéndose en el primer mandatario indígena.
Históricamente, Bolivia había sido gobernada por la élite blanca que representa tan sólo el 3% del total de la población, en una economía saqueada por decenas de transnacionales que manejan las empresas petroleras, de telecomunicaciones, eléctricas y de transporte que entregaban muy pocas regalías al país.
Este es el aspecto que Evo Morales ha desarrollado como la bandera de su proyecto desde sus inicios como líder sindical de grupos indígenas cuando colaboró en las cuatro de las grandes protestas de las comunidades indígenas más recordadas: la "Marcha por el Territorio y la Dignidad" en 1990; "Marcha por el Territorio, el Desarrollo y la Participación Política de los Pueblos Indígenas" en 1996; "Marcha por la Tierra, el Territorio y los Recursos Naturales en 2000 y "Marcha por la Soberanía Popular, el Territorio y los Recursos Naturales" en 2002.
La necesidad de coincidencia entre las propuestas del líder y las aspiraciones de los liderados que plantea Sun Tzu, así como las características que según el estratega chino debe tener un líder: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina, se ven reflejadas en lo expresado por Evo Morales: “Queremos socios pero no patrones; las riquezas naturales son del pueblo boliviano; combatiremos al narcotráfico sin injerencia extranjera; el cultivo de la coca es ancestral en mi país y queremos venderle hojas a la Coca Cola pero no cocaína; (...) nos asociaremos a los gobiernos que combaten el neoliberalismo y al imperialismo; integraremos el Mercosur (...); estamos dispuestos a mantener relaciones de mutuo respeto con Washington pero no serán de subordinación ni de sometimiento..."
Dice Sun Tzu que: “sabremos así que el general en jefe tiene a su cargo las vidas del pueblo y la seguridad de la nación”. Y en una entrevista concedida al diario El Clarín de Argentina a finales de 2005, dice Evo Morales que: “De verdad quiero ser presidente para acabar con la esclavitud de mis hermanos y con el analfabetismo, con la explotación y la discriminación. Quiero que haya salud, educación y empleo. Y no queremos que siga habiendo saqueo de nuestros recursos naturales... el movimiento indígena no es vengativo. Si ganamos es para gobernar, y no para matar a nadie como sí nos mataron. Si ‘el Evo’ es presidente… no habrá Ministerio de los blancos: no somos excluyentes.”
Con su consigna Por una Bolivia digna, soberana y productiva. Para vivir bien, Evo Morales, líder del Movimiento al Socialismo MAS, llegó al gobierno con una propuesta que plantea una completa refundación del Estado argumentando que se debe acabar con el sometimiento neocolonialista y el modelo económico neoliberal.
El objetivo de Evo ha sido básicamente la nacionalización de los recursos naturales que no significa otra cosa que la descolonización de Bolivia. Aunque Evo nunca ha hablado de expropiación sí cree que los bolivianos deben ser los únicos dueños de los recursos que se encuentran en su propio suelo.
La propuesta de gobierno de Evo Morales se sintetizó en diez puntos: 1) Ley tierra y guerra al latifundio. 2) Nacionalización de los hidrocarburos y recursos naturales. 3) Plan de desarrollo productivo con la coca como producto líder. 4) Ley contra la corrupción y la impunidad. 5) Transformación de la educación y revalorización de la cultura. 6) Ley de austeridad que eliminan gastos excesivos. 7) Soberanía social con salud integral para todos. 8) Desarrollo de las regiones y pueblos con unidad de nación. 9) Política de seguridad ciudadana y plan de narcotráfico cero. 10) Asamblea Constituyente para establecer un Estado nacional “digno, soberano y productivo” en el que todos los bolivianos puedan vivir.
Dificultades y enemigos internos
A pesar de la mayoría indígena en Bolivia, no puede pensarse que es una nación completamente homogénea ni que Morales está exento de adversarios y dificultades.
“Es necesario enfrentar todas las facciones para obtener una completa victoria a fin de que el ejército no sea cercado y el éxito sea total. Esta es la ley de un asedio estratégico”
Para Evo probablemente estar en armonía con el pueblo signifique ser fiel a los ideales de sus hermanos indígenas. Sin embargo y a pesar de que la población indígena está de acuerdo con su política anticolonialista y antiimperialista, Evo debe enfrentar al 25% de la población oriunda del departamento de Santa Cruz, región industrial habitada en su gran mayoría por mestizos quienes, por estar en contra de la propuesta de Asamblea Constituyente, han conformado grupos de oposición que buscan, inicialmente, dividir el país para más tarde exigir su autonomía e independencia de Bolivia, objetivo al que se unen los habitantes de Tarija, Pando y Beni.
No obstante, el gran problema que Evo tiene para controlar el manejo del terreno implica, de un lado, mantener el sistema vial despejado, aún en territorio de la oposición y bloqueado por indígenas, como ocurrió en julio de este año con los bloqueos indígenas a Santa Cruz pidiendo les garanticen las autonomías indígenas y demandando una adjudicación personal de tierras. De otro lado, Evo debe enfrentar las protestas y bloqueos de la oposición como ha ocurrido en los aeropuertos de Cochabamba y Santa Cruz y las huelgas de los mineros en Huanuni, acciones que Evo Morales rechazó completamente.
Otro antagonista del gobierno de Evo Morales podrían ser los militares bolivianos dado el historial golpista de ese país (190 golpes y contragolpes en 181 años de independencia). Sin embargo, en los últimos tiempos los militares bolivianos han dejado gobernar a los civiles porque el tiempo de los golpes parece que ya quedó atrás en la historia de Latinoamérica, porque los grupos indígenas están fuertemente organizados y, últimamente, porque Evo Morales tiene gran apoyo de Venezuela.
El problema de gobernabilidad
El panorama actual de Bolivia ha hecho que el concepto de gobernabilidad, asociado al factor mando, se haya visto afectado en los últimos años debido al aumento de demandas sociales de distintos sectores y grupos étnicos. Durante su entrevista al diario El Clarín, Evo Morales aseguró que él y su partido, MAS, son los únicos que pueden garantizar la gobernabilidad y una política macroeconómica de cambios profundos al sistema comenzando por la nacionalización de los recursos.
Obviamente, las cosas no se le están dando tan fácil a Evo Morales pues Cruceños no reconocen en él a un presidente con capacidad de mando generando una relación tensa entre los collas del altiplano y los cambas de Santa Cruz. De un lado o del otro, Morales enfrenta el freno al crecimiento económico que imponen las distintas marchas o revueltas que no sólo entorpecen el libre intercambio económico entre las regiones sino que permanentemente atrae la atención de la prensa internacional.
A pesar de que los roces entre estas dos ideologías empezó hace 47 años cuando varios miembros del grupo conocido como FSB murieron en manos de un grupo de indios quechuas y aymara en la localidad de Terebinto, sigue siendo el reto para este presidente lograr la gobernabilidad en su país. Podría decirse que la gobernabilidad en Bolivia, aún con toda la capacidad de mando de Morales y todo el empleo de estrategias, tendría que evaluarse no por su capacidad de perdurar en el tiempo sino por su capacidad de lograr consensos entre ambas partes antes de que Santa Cruz logre independizarse sin o con el empleo de la fuerza.
Para Juan David Escobar, profesor de la Universidad EAFIT, la gobernabilidad es la capacidad de desarrollar la actividad del gobierno. El profesor Escobar opina que Evo Morales es muy optimista al pensar que con intentar mostrarse muy fuerte va a alcanzar la simpatía de todos los grupos. Él considera que, contrario a lo que ha expresado Evo Morales, esto no es garante de la gobernabilidad en Bolivia. “El la tiene que buscar. Que tanto me van a dejar gobernar y si no llega a acuerdos con la gente de Santa Cruz la gobernabilidad se le complica” concluyó.
En su texto El Tríptico del poder Pablo Jaramillo explica que el hombre ha intentado resolver el problema de la incertidumbre de distintas formas, pero una de las mencionadas por Jaramillo, que parece la forma como Evo Morales ha tratado de sostener la gobernabilidad en Bolivia, ha sido invocar un tercero como garante y fuente del orden establecido como lo es Hugo Chávez para Evo Morales. Prueba de ello es que Morales aceptó en los medios que Chávez le recomendó no provocar a la oligarquía boliviana que buscan su caída haciendo pleno uso de su mandato como individuos reunidos en nombre de la nacionalidad que ellos defienden. Pablo Jaramillo expone en su texto que ‘la lógica natural de lo social’ es que aquel que parece nuestro cómplice puede convertirse de un momento a otro en un traidor. Esto sería lo peor que podría pasarle a Morales con respecto a Chávez pues ese apoyo, muy probablemente, es el que le ha permitido enfrentar a sus contradictores y permanecer en el poder.
Sun Tzu dijo: “La guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio: es forzoso manejarla bien”. Este parece ser el camino que eligió Evo Morales. Como buen ‘amo’, en palabras de Pablo Jaramillo, Evo Morales ha intentado hacer ver que sus acciones son la solución a la crisis, “detener la dialéctica del significante en beneficio propio”. Habrá que ver si sus promesas, esperanza de una mayoría ignorada por años, se ven al fin realizadas sin convertirse en la pesadilla de otros, que aunque minoría, igual reclaman los que consideran sus derechos.
Referencias
SUN TZU. El arte de la guerra.
AGOZINO, Adalberto C. La gobernabilidad como problema: El caso de Ecuador.
JARAMILLO, Pablo. El tríptico del poder.
Evo Morales explica a la prensa argentina su plan del Gobierno. http://www.elmundo.com.bo/Secundarianew.asp?edicion=05/11/2005&Tipo=Politica&Cod=3193
Bolivia fuera de control. http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/2005-June/027465.html
Programa de Gobierno. 50 propuestas concretas para encarar la crisis. http://www.masbolivia.org/mas/organizacion/programagob.htm