Una agenda común que impone impulsar la ley de ordenamiento territorial y sacudirse la politiquería acordaron representantes de Medellín, Santa Fe de Antioquia y Bello en foro convocado por Eafit.
El balance de trabajo en la ciudad-región de Antioquia y los retos para los electos convocaron a los municipios de la zona en el foro deliberativo Empalme administrativo y político en la ciudad-región: Balance, proyectos y retos convocado por Eafit e instalado por el rector de la Institución, Juan Luis Mejía Arango. El foro es parte del programa Periodistas en la Carrera del pregrado en Comunicación Social en esa Universidad. Beatriz Restrepo, Coordinadora de Planea, llevó la voz de la Gobernación para señalar que el tema territorial es esencial en el Plan Estratégico de Antioquia, que planteó el mapa del desarrollo, dividido en cinco subregiones y no en nueve como tradicionalmente se había contemplado. Esta nueva división recoge la homogeneidad a nivel geográfico, ambiental y cultural, y por ella ya no se habla exclusivamente del Valle de Aburrá sino de ciudad-región, en la que están incluidos municipios aledaños hacia el Oriente y Occidente y se debe pensar en involucrar algunos del Norte. En el punto de quiebre Ángela Janneth Rivera, alcaldesa de Santa Fe de Antioquia, dirigió en su gobierno los programas de ordenamiento territorial, patrimonial y de movilidad, para estar acordes con la proyección departamental de desarrollo y para proteger el patrimonio arquitectónico. Según la alcaldesa, el nuevo alcalde Hemel de Jesús Leal Sarrázola tendrá como reto la construcción de nuevas vías y la edificación de vivienda para los santafereños, así como el fortalecimiento del turismo, actividad que, muy al contrario de lo que muchas personas podrían pensar, ocupa el segundo renglón en la escala de ingresos del Municipio, siendo el café el protagonista de su economía. El director de Planeación de Medellín, Carlos Hernando Jaramillo, señaló que “nos sentimos orgullosos del trabajo realizado en estos casi cuatros años, tiempo en el cual se concentraron y dirigieron los esfuerzos hacia la población excluida de oportunidades de desarrollo, aquellos sectores que sólo eran importantes en épocas de campaña electoral”. Hernando López González, de Planeación de Bello, destacó de la administración de Olga Suárez cómo, a pesar de la reducida capacidad de maniobra administrativa, producto de la deuda que tenía el municipio, se comenzó a trabajar en proyectos de inversión social.
Entre los logros, señala que, “la gente no creía, ahora en Bello tenemos turismo internacional y vivienda suntuaria”, afirma el doctor López. En cuanto a la concepción de región-ciudad, el representante de la Alcaldía de Bello, alude la existencia de inequidades metropolitanas. “Sigue pasando que quien tiene la plata pone las condiciones”. Jorge Melguizo, delegado del alcalde electo, Alonso Salazar, comparó a la ciudad-región con la Angosta, el libro de Héctor Abad Faciolince, pues está igualmente situada en un valle estrecho de tres pisos: el valle de Aburrá, el valle de San Nicolás y el cañón del Cauca hacia el Occidente. Considera que el reto es continuar rompiendo con el egoísmo centralista que por muchos años ha impedido un desarrollo equitativo de los municipios. “En Antioquia nos creemos los más berracos, pero no hemos sido capaces de crear un plan regional que promueva la equidad”, declara Melguizo. Como miembro de la comisión de empalme, Melguizo confirma que muchos temas en la Alcaldía de Medellín se seguirán tratando desde lo regional aunque el municipio no pueda hacer inversiones directas en otras regiones.
Uno de los muros está en la política
Adolfo León Maya, profesor de la Universidad Eafit y analista político, dijo que percibía un gran muro de hormigón. Para él, más que trabajar en planes físicos de desarrollo sugiere que los municipios busquen la concertación ciudadana hacia una construcción de ciudad. “Veo un gran déficit en la formación de ciudadanía. El éxito de una administración se mide en la calidad de vida de su gente”. Al profesor Maya le inquieta el hecho de encontrar vagamente definido el elemento social en el factor de desarrollo. “No es igual hablar del factor transporte en la ciudad-región que hablar del problema de tráfico”. Este experto piensa que no habrá ciudad-región hasta tanto no se considere lo público que es un término que no debe limitarse al concepto de lo masivo sino a lo que es de interés común como un índice de calidad de vida de los habitantes para lo cual se hace imprescindible acabar con los muros de la política.
Publicado en el Periódico el Mundo
Noviembre de 2007